La tolerancia religiosa de los reyes de taifas, que había permitido medrar a los filósofos hispanos-musulmanes y vivir en paz a los mozarabes, había excitado el celo, primero, y la ira, después, de los teólogos islamitas. La intolerancia y la barbarie almorávides respaldaron su cólera y muchos filósofos fueron ejecutados y un vendaval cayó sobre los cristianos-mozarabes granadinos, derribando iglesias y santuarios naturales, (los mozarabes utilizaban determinados accidentes naturales en sierras y montañas, que por su configuración orografiíta, les permitía defenderse de los ataques de grupos de fanáticos incontrolados) los mozarabes granadinos reaccionaron llamando a Alfonso el batallador Rey de Aragón a venir en su ayuda, brindándole como empresa fácil la conquista de Granada, los mozarabes de Granada pagaron un alto precio por esta aventura, 16.000 cristianos granadinos, tuvieron que acompañar a el Batallador a tierras de Aragón dejando todos sus bienes y propiedades en poder de los musulmanes, esto creo un mal precedente, pues a partir de entonces se implantó la moda las falsas denuncias contra los mozarabes, acusándoles de colaboracionista con algún reino cristiano, esto les permitía a los cabecillas locales de estos grupos enriquecerse a su costa.
Estas comunidades de mozarabes eran los que habían continuado, la práctica del cultivo de la vid, heredad desde los tiempos de los fenicios y cartagineses pasando por los romanos, los musulmanes también siguieron cultivando la vid, y elaboraron excelentes vinos que eran muy apreciados en toda la península.
En la Alhambra hay una puerta que se llama la puerta del vino, y en este recinto, altervinos, quiere organizar anualmente la fiesta del vino, y hacer homenaje a los granadinos que a través de los siglos han hecho posible que hoy podamos disfrutar excelentes caldos que se elaboran a partir de uvas como la vijiriega o la sirah esta ultima procedente de siria que la trajeron los Omeyas cuando fueron expulsados de Damasco.